Dreambeach Villaricos se crece en las dificultades

A principios del mes de agosto se presentaba en Villaricos (Almería) la tercera edición de uno de los hitos festivaleros del verano patrio. Dreambeach volvía a celebrarse con un cartel de ensueño y la ilusión de revalidar el título de ‘Mejor Festival’ en los Vicious Music Awards. Y, pese a los distintos problemas que se fue encontrando a lo largo del fin de semana y que fue solventando con firmeza, presentó una clara candidatura para ello reuniendo en las playas de Almería a más de 100.000 dreamers a lo largo del fin de semana. Al lío.

Jueves 6

El jueves a la hora de comer llegamos a un recinto de acampada ya casi lleno, y es que ante la demanda del público lo habían abierto a lo largo de la noche anterior de forma improvisada, y nos tocó esperar hasta pasadas las cinco de la tarde para recoger nuestra acreditación (junto a muchos otros medios que tampoco sabían este detallito del horario y llevaban horas torrándose al sol) para posteriormente montar nuestra tienda bajo un toldo que bien es cierto que protegía del sol pero acumulaba un calor impresionante. Y es que no pasamos una ola de calor, no. Eso era un auténtico TSUNAMI DE CALÓH, que hizo que aunque el recinto no estuviera mal acondicionado lo pasáramos realmente mal (siempre están los típicos salvajes que destrozan las duchas y demás servicios aún no sabemos con qué fin). Cualquiera que estuviera puede decir orgulloso: “yo sobreviví al camping de Dreambeach 2015”.

Musicalmente, entre idas y venidas al coche a por diversos bártulos pudimos disfrutar entrecortadamente de la música de Gioser o Vicente One More Time. El plato fuerte llegaba por la noche, donde encontrábamos dos referentes de quizá los dos subgéneros más famosos del House a día de hoy. Sam Feldt desprendió muy buenas vibraciones con su Tropical House seguido de uno de los grandes atractivos del evento en su única actuación en festivales españoles este verano: Oliver Heldens. El holandés congregó a miles de dreamers en el camping que bailaron (él también se marcó unos pasos) al son de su afamado y personal Future House, donde se oyeron temas como “Bunnydance” o “Koala”. Seguía turno para el Mindshake Showcase, con la presencia de Fer Br, Egbert (live) y el ‘jefe’ Paco Osuna repartiendo techno y zapatilla hasta el amanecer.

 

Viernes 7

Pese al atractivo y típico Special Opening Set, que este año corría a cargo de papiSven Väth, nuestra jornada del viernes comenzó cuando Sigma terminaba su live con su himno “Somebody To Love” para dejar pista al Rey del Progressive House. Eric Prydz, con muchos problemas en las visuales (que ni las había) e incluso la caída de uno de los monitores de la cabina ofreció un viaje musical digno de admiración que culminó en su última obra maestra, “Opus”. Gracias por tanto Eric.

Por más problemas técnicos, el siguiente set se retrasó ante el desconcierto y nerviosismo del público hasta casi veinte minutos. Pero eso no inquietó a Fatboy Slim en el backstage ni lo más mínimo, siendo realmente simpático cuando nos acercamos a saludarle. Y es que el veterano británico tiene muchas tablas, y sabiendo el set que iba a ofrecer pocos reproches se le podrían poner. Sin duda uno de los grandes triunfadores del fin de semana, dando una clase ejemplar de cómo dirigir una sesión en un festival, guiando y encendiendo al público durante toda ella. Desde “Eat, Sleep, Rave, Repeat” hasta unos últimos minutos de Acid e himnos como “Right Here, Right Now”, Norman Cook fue tocando distintos palos musicales (incluidos Soul o Samba) rememorando grandes éxitos e incluso homenajeando la figura del malogrado Frankie Knuckles, padre del House. Todo ello con unas visuales y energía en cabina sencillamente impresionantes. Eterno Fatboy Slim.

Nos trasladamos del Brugal Stage al Dreams Tent, donde la bella Nina Kraviz estaba lanzando sus últimos y exquisitos beats a una carpa llena dejando una pista más que preparada para Luciano. Lucien Nicolet, nacido en Suiza y con nacionalidad chilena… pero a nosotros no nos engaña. Por su sangre corre Ibiza, y ahí nos trasladó durante su maravillosa sesión de dos horas y media de duración (momentazo con “The Bells”, los clásicos nunca fallan).

Entre tanto, aprovechamos un rato para pasarnos a ver a Spor en el espacio reservado para los sonidos más contundentes, Open Air San Miguel, y es que había ganas de ver el regreso al festival de Jon Gooch (Feed Me) con su alias Drum & Bass y Neurofunk y un nuevo álbum en su regazo presentado (junto a un MC) por primera vez en nuestras tierras, ‘Caligo’.

Dos dúos alemanes terminaron con nuestras fuerzas la madrugada del viernes. Pan-Pot primero, con un Techno duro y un bombo muy marcado en la línea que acostumbran, y Neonlight después, con su frenético Drum & Bass, nos hicieron enfilar el camino del cámping antes de lo esperado lamentando perdernos un cierre más que esperado (alemán también) con la esencia de la Meca del Techno, Berghain. Ben Klock y Marcel Dettmann ofrecerían un B2B después de poder lucirse individualmente.

Sábado 8

La jornada del sábado la empezamos, como tantos otros, a las nueve y media de la noche. Era pronto, sí. Pero teníamos una cita ineludible con el señor Paul Kalkbrenner y la presentación de su séptimo álbum de estudio ‘7’, que veía la luz un día antes. En la carpa Dreams Tent escaseaba el hueco, y lo que sí sobraba (y mucho) era calor. A lo largo y ancho de noventa minutos el alemán nos ofreció un fantástico repaso a sus himnos de antaño mezclados con las novedades, todo con el característico sonido Techno ‘made in PK’. Escuchar seguidas “Cloud Rider” y “Sky And Sand”, “Altes Kamuffel” (la versión de Vitalic) y “Feed Your Head”, “Jestrüpp” y “Mothertrucker” junto al broche de oro con “Aaron” es una auténtica delicia para los sentidos. Claro vencedor del sábado, y eso que no había hecho más que empezar…

Fue acabar Paul y hubo una desbandada general de gente en busca de aire fresco, mientras Âme comenzaba su live con su remixazo para “From Nowhere” Dan Croll. Ese live que terminaría hora y media después con otro remixazo, esta vez para “Turn Around” de Sailor & I, y que sólo podemos definir como exquisito. Entre medias pasamos por el Open Air San Miguel a ver a Kill The Hipsters (os recordamos que les entrevistamos tiempo atrás), quiénes aseguran baile, sorpresas y diversión allá por donde van. Pablo, Jorge… tenemos unas copas pendientes.

La cancelación de Modestep por enfermedad a última hora con el consiguiente carrusel de desbarajustes horarios (que a lo largo de la velada se fueron recolocando) nos hicieron sentirnos bastante perdidos en algún momento. Volvimos al Open Air San Miguel a disfrutar de Andy C, cuya actuación estaba prevista para el día anterior pero tuvo que retrasarse por problemas con los vuelos. Lección del boss de Ram Records, pinchando en vinilo con una energía y maestría asombrosa ante un público tan entregado a la causa como el propio dj. Pura sintonía.

Mientras, Nero presentaba en el Brugal Stage su nuevo y esperado segundo álbum ‘The Thrill’, pero siendo sinceros no llegó a cumplir las altas expectativas que teníamos. Con un live en vez de dj set hubiera sido una cosa muy distinta, pero siempre se agradece escuchar temazos como “Promises” en directo, tanto la original como el remix de Skrillex. A continuación llegaba uno de los platos fuertes de la noche, y es que Nicky Romero levanta pasiones allá por donde va. El holandés, capo de Protocol Recordings, desplegó el Progressive House vocal, meloso y poderoso característico de su sello. Una sesión cargada de energía, que mundo arrancó con la intro edit de “Heartbeat”, y por allí desfilaron tracks propios y muy celebrados como “Legacy”, “Toulouse”, “Warriors” o “Lighthouse” cuyo éxtasis se acentuaba con los cañones de CO2 y la pirotecnia (fuegos artificiales incluidos). Sudamos y mucho con el Número 8 del mundo, y eso es bueno.

Arrancó Deorro (que terminó con el reggaetonero “El Perdón” de Nicky Jam, demasiado osado el mexicano…) y nosotros nos retiramos a descansar y comer algo mientras escuchábamos cómo Dubfire ponía del revés la enorme carpa. Tocaba reponer fuerzas antes del trío ‘van’: Sander van Doorn, Paul van Dyk y Armin van Buuren.

Sander van Doorn nos tiene desconcertados. Mientras que sus últimas producciones nos recuerdan a sus mejores sonidos, para alegría de muchos y desconcierto de sus fans EDM más recientes, en sus sesiones no terminamos de vislumbrar ese cambio. Claro enfoque EDM con mucho bass y ‘highlights’ como sus recientes “Ori Tali Ma” y “Oh Amazing Bass”. Paul van Dyk en cambio nos ofreció lo que se esperaba de él: Trance. El alemán con todo su despliegue técnico y una sonrisilla picarona en la cara nos hizo disfrutar como niños pequeños, y es que lleva haciendo lo que mejor sabe desde que lo éramos. Sonaron su nuevo “Lights”, el remake a “On Off” de Cirez D, mucho de su sello Vandit Records y, por supuesto, “For An Angel” y emotivo cierre con “Home”. En el público, ovación… y nervios. Aún quedaba el cierre.

Hacía un año Armin van Buuren tenía la papeleta de cerrar el festival y la jugada salió muy bien. Sabiendo eso, por qué no repetir. Mientras Pet Duo, Code Black y Loco Dice apurarían los últimos minutos en el resto de stages, el escenario principal tenía como actor principal al ángel blanco de la electrónica. Intro con “Panta Rhei”, “Another You” junto a Mr. Probz (quien parece ya parte de su equipaje, también sonó “Waves”) y el sinfín de éxitos que presenta en su perfil más festivalero y Big Room como “The Drums” de Sonic One y twoloud, el aclamadísimo remix de W&W a “This Is What It Feels Like” o el cierre con remix Hardstyle de Frontliner para “Shivers”. Pero también escuchamos “Intense”, “Adagio For Strings” (interpretación de Mark Sixma), una curiosa versión de “Ping Pong”, “Empire Of Hearts” o su mash-up “The Tribe vs. California Dreamin” intentando no perder a sus fans tranceros por el camino. Sea como fuere, Armin siempre sorprende y agrada… y eso está al alcance de muy pocos. Y todo ello con ya el sol en todo lo alto.

 

En definitiva, Dreambeach Villaricos nos deja un muy buen sabor de boca en este 2015. Tanto, que ya tenemos hambre del siguiente. Esperamos con ansia los primeros adelantos de la carta de artistas y novedades que podremos disfrutar en menos de un año. Agradecer a Enka y todo el equipo de prensa del festival las facilidades y libertad para trabajar ofrecidas, y como siempre a todos los que lo vivieron con nosotros, como nuestros vecinos canarios-malagueños y los amigos de Wololo Sound. ¡Nos vemos en Dreambeach Villaricos 2016!

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Proyecto de arquitecto, más madrileño que el oso y el madroño. Amante de la buena música en general y de la electrónica en particular. De Beatsoup desde pequeñito. CEO.
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