ultimos

Involve Records inunda Mondo Disko de ácido en una noche memorable

Domingo de Resurrección. Al fin entendimos el significado de tal fecha cuando volvimos a la vida en torno al mediodía, sin casi poder mover las piernas al más puro estilo Rambo, pero aún flotando en un aura mística de color carmesí. Y no, no volvíamos del cielo sino del infierno. Ese tan hedonista que ofrecieron Regal y su sello Involve Records en Mondo Disko la noche anterior. Ese que tanto disfrutamos unas cuantas almas (Mondo presentaba una entrada perfecta: suficiente para dar un gran ambiente en la pista pero no tanto como para agobiar).

Hace un tiempo que os anunciábamos que el sello Involve cumplía un lustro de vida, y qué mejor forma de celebrarlo que con un recopilatorio especial y una gira que pararía por distintos puntos de la geografía europea. Uno de ellos —como no podía ser de otra forma— era el hogar del patrón, Madrid, que sintiéndose cómodo jugando en casa ofreció un recital de principio a fin. Así es, él mismo abrió y él mismo cerró la velada entre vítores, firmando un total de cinco horas a los platos dignas de enmarcar. Un viaje psicodélico y cósmico, largo y potente, en el que contó con un par de buenos copilotos. Y es que también hubo hueco a mitad de la noche para sus colegas italianos Boston 168, que supieron seguir el ritmo y ofrecer un brutal live más que a la altura de las circunstancias.

Involve Showcase Mondo Disko Boston 168 Regal

Acid Boy ® lucían los visuales desde el principio de la noche —en una atmósfera macabra y pasional teñida siempre de rojo—, y resulta difícil imaginar un apodo que represente mejor al bueno de Regal. Aunque si de sobrenombres va la cosa, aquel que dijo que tenía un "bombo regio" —lo que desembocó en su alias— sabía muy bien de lo que hablaba. Acid a borbotones salía por los altavoces —hacía tiempo que no pasábamos por Mondo, y nos pareció que sí que han mejorado el equipo audiovisual— inundando una pista de sonidos vibrantes, marcianos, corrosivos que desgastaban toda suela que pillaban a su paso. También una buena dosis de techno, e incluso tintes electro y alguna pincelada breakbeat. Cómo tronaron tracks como "This" de Charlotte de Witte o "Ledda" de Ruhbarb, además de las producciones propias de los protagonistas. Pero sin duda, "Acid is the Answer". Para siempre, para todo (ni Mastercard ni ).

"Lesstroboscopic" pasadas las seis de la mañana nos indicaba el principio del fin, o eso creíamos, pues aún tendría que llegar y media —con el genial UFO remix de Ellen Allien al "Cover Me" de Depeche Mode— para que las luces y las manos en alto nos indicasen que todo había acabado. Aún nos tocaba volver a casa, devastados pero con una sonrisa mayor que un smiley dorado, y caer en la negrura tras una de las mejores noches que recordamos en tiempo. El final (inicio) de la historia ya lo conocéis. ¡Está vivo!

Author image
Proyecto de arquitecto, más madrileño que el oso y el madroño. Amante de la buena música en general y de la electrónica en particular. De Beatsoup desde pequeñito. CEO.
Madrid